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La letra G que caduca: eficiencia energética, plazos reales y qué obras lo resuelven

Desde 2030, una vivienda con calificación F o G no podrá venderse ni alquilarse sin reformar. El 43% de los pisos certificados en España tienen G. Esto es lo que implica para un propietario en Madrid.

Por Arquiex Obras & Reformas · 8 min de lectura

El certificado de eficiencia energética lleva siendo obligatorio en España desde 2013 para vender o alquilar una vivienda. Durante años fue un trámite administrativo que la mayoría ignoraba: se obtenía, se adjuntaba al contrato y nadie le daba más importancia. Eso está a punto de cambiar de forma sustancial.

La Directiva Europea de Eficiencia Energética de Edificios (EPBD, 2024/1275/UE) establece un calendario que convierte la letra del certificado en un requisito de comercialización: a partir de 2030, las viviendas con calificación F o G no podrán venderse ni alquilarse sin haber alcanzado antes una calificación mínima E. En 2033, el listón sube a D. España tiene hasta el 29 de mayo de 2026 para transponer la directiva a su legislación nacional.

Cuántos pisos tienen este problema en Madrid

Los datos son llamativos. Según el registro de certificados energéticos, el 43% de las viviendas españolas que tienen certificado obtienen la calificación G —la peor de la escala— y el 87% de todo el parque residencial tiene una calificación E, F o G. En Madrid, el 21,4% de los pisos ofertados llevan la G visible en el anuncio, y otro 53% directamente no publica el certificado, lo que suele indicar calificaciones bajas.

Son datos del parque existente, no de vivienda nueva: los edificios construidos antes de 1980 —que en Madrid representan una parte muy significativa del total— se construyeron sin aislamiento térmico, con carpinterías de aluminio sin rotura de puente térmico y con instalaciones de calefacción obsoletas. Ese es el perfil del piso con G.

¿Qué significa tener la letra G? El certificado energético mide el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO₂ del edificio. La letra G corresponde a los edificios con mayor consumo, habitualmente por encima de 300 kWh/m² al año en la escala española. Para hacerlo tangible: un piso de 80 m² con G puede gastar en climatización e agua caliente el triple que uno equivalente con B.

El calendario real: qué cambia y cuándo

Mayo 2026

Transposición de la EPBD al ordenamiento español. España debe incorporar la directiva al CTE y demás normativa nacional. Hasta esa fecha, los detalles concretos de aplicación —sanciones, plazos exactos, excepciones— dependerán del texto de transposición.

2030

Calificación mínima E para vender o alquilar. Las viviendas con F o G quedarán fuera del mercado sin una reforma energética previa que acredite la mejora. Esta exigencia afectará tanto a la venta como al arrendamiento.

2033

El listón sube a D. En tres años más, las viviendas con calificación E también deberán haber mejorado. A partir de aquí, el objetivo europeo es avanzar hacia un parque residencial de cero emisiones antes de 2050.

2050

Edificios de cero emisiones (ZEB). Horizonte final de la directiva: todo el parque edificatorio europeo debe ser de cero emisiones netas.

Una precisión necesaria: los plazos de 2030 y 2033 son los que establece la directiva europea. El texto final de la transposición española puede introducir matices, excepciones o periodos transitorios. Lo que es seguro es que la dirección es esa y que no va a cambiar. Quien espere a que la norma esté completamente desarrollada para actuar tendrá menos margen, menos oferta de empresas y —probablemente— menos ayudas disponibles.

Por qué actuar ahora y no en 2028

La respuesta tiene tres componentes que conviene separar.

Las ayudas tienen fecha de caducidad

Los fondos europeos Next Generation EU canalizaron en España más de 3.400 millones de euros para rehabilitación energética. Las convocatorias de los programas más ambiciosos —los que permitían llegar a subvenciones de hasta 18.800 € por vivienda para reducciones de consumo superiores al 60%— ya cerraron su plazo de solicitud. Los expedientes en trámite siguen adelante, pero nuevas solicitudes a esos programas no son posibles.

Lo que sí sigue activo o tiene convocatorias previstas es el Plan Rehabilita del Ayuntamiento de Madrid, con cuantías de hasta 20.500 € por vivienda y cobertura de hasta el 60–70% del coste en determinadas zonas. La convocatoria 2026 se espera publicada en el BOCM en torno a junio. Cuando esas líneas se agoten, no hay garantía de que se renueven en las mismas condiciones.

Los plazos de obra son más largos de lo que parece

Una reforma de mejora energética significativa —fachada, cubierta, carpinterías, instalación de climatización— no se ejecuta en dos semanas. Entre la visita técnica, el proyecto, los permisos necesarios, la ejecución y el nuevo certificado energético, el plazo real puede estar entre cuatro y ocho meses. Quien empiece a moverse en 2029 puede llegar a 2030 con la obra sin terminar.

El valor de la vivienda ya lo refleja

El mercado inmobiliario ha comenzado a descontar la calificación energética en el precio. Estudios de portales inmobiliarios muestran que viviendas con calificación A o B se venden con una prima de entre el 6% y el 10% sobre equivalentes con calificaciones bajas en la misma zona. Esa prima irá en aumento a medida que la normativa endurezca los requisitos y los compradores sean más conscientes del coste energético.

Qué obras mueven realmente la calificación

El certificado energético mide consumo y emisiones. Hay intervenciones que lo mejoran mucho y otras que apenas lo tocan. Conviene saberlo antes de presupuestar.

Las que más impacto tienen

Intervención Impacto en calificación Rango de coste orientativo
Aislamiento de fachada (SATE o fachada ventilada) Alto. Reduce demanda de calefacción y refrigeración. Puede subir 2–3 letras. 80–150 €/m² de fachada
Sustitución de carpinterías (ventanas y puertas exteriores) Medio-alto. Elimina puentes térmicos y reduce infiltraciones. 400–900 € por ventana según tamaño
Aislamiento de cubierta o techo bajo cubierta Alto en viviendas en última planta. Muy relevante en casas unifamiliares. 30–70 €/m² según sistema
Sustitución de caldera por bomba de calor aerotérmica Alto. Reduce consumo de energía primaria no renovable de forma significativa. 6.000–12.000 € instalada
Instalación de suelo radiante con aerotermia Muy alto combinado. Mejora eficiencia y confort simultáneamente. Según superficie; ver artículo de cocina para referencia
Instalación solar térmica o fotovoltaica Medio. Reduce consumo de energía primaria, especialmente en ACS. 3.000–8.000 € según instalación

Las que apenas mueven la letra

Cambiar los radiadores, renovar la caldera de gas por otra de gas más eficiente, o mejorar el acabado interior sin tocar la envolvente son obras que mejoran el confort y la eficiencia operativa, pero que en el certificado energético tienen un impacto mucho menor de lo que suele creerse. El certificado pondera sobre todo la envolvente térmica del edificio —fachada, cubierta, suelos y huecos— y el sistema de generación de energía.

El orden correcto importa: antes de cambiar el sistema de climatización, conviene reducir la demanda del edificio. Una bomba de calor en un piso con fachada sin aislar trabaja mucho más de lo necesario. La secuencia técnica correcta es: primero reducir pérdidas (envolvente), luego instalar el sistema de generación más eficiente para la demanda resultante. Este orden también maximiza la subvención, porque la mejora porcentual del consumo es mayor.

Qué ayudas existen en Madrid ahora mismo

El panorama ha cambiado respecto a hace dos años. Los grandes programas Next Generation con subvenciones de hasta 18.800 € por vivienda ya cerraron sus convocatorias. Pero hay alternativas activas:

Plan Rehabilita — Ayuntamiento de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid mantiene su propio programa de ayudas a la rehabilitación energética con cargo a fondos municipales y europeos. Las cuantías varían según la zona y el tipo de actuación, pero pueden llegar a cubrir entre el 40% y el 70% del coste de las obras, con un máximo de hasta 20.500 € por vivienda en zonas prioritarias. La convocatoria 2026 se espera en torno a junio. La información oficial actualizada está en la Oficina Verde del Ayuntamiento de Madrid.

Deducción en el IRPF por obras de mejora energética

La Agencia Tributaria mantiene deducciones en el IRPF por obras que mejoren la eficiencia energética de la vivienda habitual: hasta el 20% de la inversión si se reduce la demanda de calefacción y refrigeración en al menos un 7%, y hasta el 40% si se reduce el consumo de energía primaria no renovable en un 30% o más. Los límites máximos son 5.000 € y 7.500 € respectivamente por declaración. Esta deducción no requiere solicitar ninguna subvención previa y es compatible con otras ayudas, aunque no se puede aplicar sobre la parte ya subvencionada.

Financiación del ICO y banca verde

Para obras que no encuentren subvención directa, el Instituto de Crédito Oficial mantiene líneas de financiación específicas para rehabilitación energética con condiciones preferentes. Varios bancos han lanzado también hipotecas y préstamos "verdes" vinculados a la mejora de la calificación energética.

Lo que hacemos en Arquiex

La rehabilitación energética no es una especialidad aislada: en la mayor parte de los casos se integra dentro de una reforma más amplia. Una reforma integral es la mejor oportunidad para abordar la envolvente —aislar paredes interiores o trasdosar la fachada si el edificio lo permite, renovar carpinterías, sustituir instalaciones— porque las obras ya están abiertas y el coste marginal de incorporar la mejora energética es mucho menor que hacerlo como intervención independiente.

En Arquiex hacemos la visita técnica previa a cualquier presupuesto. Evaluamos el estado de la envolvente, identificamos los puntos de mayor pérdida térmica y te decimos qué obras tienen sentido económico dado el estado actual del piso y el objetivo de calificación que necesitas. Si quieres saber de dónde parte tu vivienda y qué haría falta para mejorarla, puedes ver cómo trabajamos en reformas integrales o escribirnos directamente.

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